11/19/2014

El zapato de la semana para ELLOS >> Brogue de 'Dr. Martens'

Otoñales nos ponemos con el zapato para ELLOS esta semana. Los clásicos de 'Dr. Martens' siempre son como un buen fondo de armario. Esta vez nos decantamos por este zapato tipo brogue.

Fabricado en piel, cuesta 150€ y puedes comprarlo en la tienda on-line de 'Topman'. Tus looks casual serán de los más trendy.

11/11/2014

#Movember, no una causa solidaria más ¡Únete!

Noviembre es el mes #Movember. La salud masculina tiene lugar especial en acciones solidarias gracias a este movimiento que busca recaudar fondos para la lucha contra el cáncer de próstata y testículos. Además de hacerlo a través de la organización caritativa, hay marcas que no dudan en sumarse a la iniciativa.
Es el caso de 'Manoletinos', una firma de calzado que acaba de lanza estas manoletinas para hombre -con el manido bigote que ilustra el movimiento- con el fin de mostrar su compromiso. Durante todo el mes de noviembre, de los beneficios que obtengan con la venta de toda su colección (tanto calzado de hombre como de mujer), el 50% irá directamente para la organización.

Se puede elegir el color del corte y del bigote. Están a la venta por 130€.


Desde BOGüE - Cool On Fashion nos hemos sumado a la causa y queremos contribuir con donaciones. ¿Nos ayudas a que nos crezca el bigote? Desde el pasado día 1 de noviembre me lo estoy dejando largo por la causa.  Puedes consultar mi Mo Space haciendo clic aquí.
Cuando hagas tu donación, ¿me ayudas a elegir el estilo que mejor me quede?


De momento va así...

Si te quieres sumar, házmelo saber con tu donación. Desde 1€, anímate, cada aportación cuenta para ayudar en la lucha contra estos tipos de cáncer. 
Estamos orgullosos de participar en esta iniciativa y más orgullosos de ti por ayudarnos con este proyecto solidario.

¡Muchas gracias!
P.D.: Os dejo el perfil en Instagram del moviemto

11/10/2014

Lady Gaga pasa con #artRAVE por Barcelona con pasión y poco más... NEXT!!

El pasado sábado día 8 de noviembre la cantante Lady Gaga se dejó caer por nuestro país con su gira #artRAVE. Después de un disco recibido fríamente por su legión de monstruos -le ha costado vender y muy lejos quedan las cifras de ventas registradas con trabajos anteriores-, me esperaba encontrar el Palacio de San Jordi a medio gas. La realidad es que casi cuelga el cartel de "NO HAY ENTRADAS" con más de 17.000 espectadores -muchos llevaban días haciendo cola-.

Hasta que subió al escenario -con más de 20 minutos de retraso-, dos teloner@s intentaron caldear el ambiente. Sin duda me quedo con la bizarra propuesta de Lady Starlight, a golpe de sonidos electrónicos que te hacen pasar del blanco al negro si no estás muy por la labor de encontrarte algo tan "machacón" antes de un concierto pop. Entre el público se llegó a oír el manido "Lore, Lore, Maku, Maku [...]".

Experimentos a parte, el esperado momento llegó y, enfundada en un mono de cristales y con media esfera del diseño de Jeff Koons, "Mother Monster" se dejó llevar por los sonidos más pegadizos de su último disco de estudio. Gaga empezó muy fuerte, con un despliegue de bailarines por todas las pasarelas haciendo imposible centrar la atención en la cantante neoyorkina.
A partir de las primeras canciones, el show se convirtió en un montaña rusa que no dejaba de bajar a toda velocidad hasta rozar un poco el aburrimiento.

No pudo evitar pasar de puntillas -desgraciadamente- por canciones que han hecho posible que Lady Gaga hoy sea lo que es. Así, en mini-mix rapidísimo, 'Just Dance', 'Poker Face' o 'Telephone' sonaron parcialmente dejando con muchas ganas al personal.
Si no las ha querido incluir en el show de manera más extensa porque son de una etapa anterior -paradigma de su virginidad como chica pop-, ya podía haber hecho una versión más intensa, al más puro estilo #artRAVE, para dejar al público medianamente satisfecho.

Si bien la primera parte del concierto estuvo algo descontrolada -y no sólo vocalmente-, después de la segunda pausa volví a ver a la Gaga que me encantó con su primera gira mundial.
Ella gana mucho en las distancias cortas, cuando intima con su piano y prácticamente se olvida de todos los ojos que la contemplan excitados.

Todo está milimétricamente planeado en el show y Gaga se sale muy poco fuera del guión -de hecho, la organización no permite que los fotógrafos de los medios estén a pie de escenario sacando fotos durante las tres primeras canciones con el fin de ilustrar la crítica del concierto-. Lady Gaga busca constantemente el contacto con los fans y se saltó la planificación al leer una carta escrita por un fan que se la lanzó junto con un peluche cuando pasaba cerca de donde estaba. Después de leerla en alto, Gaga preguntó por el autor -Sergi (arriba en el centro)- y le invitó a subir al escenario para cantarle bien cerca y bailar pegados una genial versión de 'What*s Up', escrita y popularizada por Linda Perry. Sin duda, fue un momento muy emotivo y envidiado por much@s fans.

No puedo evitar hablar sobre el final de la actuación en la canción 'Manicure' -en mi humilde opinión, bastante prescindible-, ya que no dudó en lanzarse sobre el público cual estrella de punk:

Si estabas en pista, las pasarelas dificultaban la visibilidad del show. Como especialmente todo ocurre en el lado izquierdo del escenario, son muchos los minutos en los que sólo puedes ver el espectáculo a través de las pantallas.
Si a esto le sumas los largos cambios de vestuarios -con un último cambio tedioso-, el recital se hace especialmente lento...

Con un sabor agridulce en la boca, espero la reinvención de esta genia -a veces incomprendida- con un nuevo disco bajo el brazo que de lugar a un show espectacular sin olvidar toda esa frescura de su primera gira internacional. Si su pasión por su carrera no ha bajado, estoy seguro de que resurgirá.

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